Os traemos hoy la moraleja de un cuento de los de siempre, de los que mi padre me leía antes de dormir, de los cuentos que tienen alma en los que la moraleja pesa como una fabada, una preciosa historia de Navidad.
Este libro lo descubrimos el otro día en la sección de novedades de la biblioteca pública y tengo que decir que es una maravilla. A Piratilla, al principio, no le llamó la atención como otros hasta que se lo leímos y le enseñamos las geniales ilustraciones de Lyona y Marcus, con una gama de colores básica.